top of page

Deja de preocuparte de la preocupación y bájale al estrés

¿Qué nos hace el exceso de estrés? ¿Cuáles son los efectos secundarios de la preocupación excesiva tan presente en la actualidad?



¿Qué nos está pasando? Que no sentimos tan estresados. El estrés debería ser una respuesta a una situación de peligro que nos prepara para huir o pelear y que en cuanto la amenaza desaparece, nos permite regresar a un estado normal de tranquilidad y relajación. Pero actualmente, parecería que estamos a punto de ser devoradas por un león todo el día.


Vivimos preocupadas de la preocupación y el estrés derivado de esto nos puede afectar físicamente afectando nuestra salud; bajando nuestro sistema inmune, provocando insomnio, manifestándose en padecimientos como bruxismo entre muchas otras cosas.


¿Pero por qué estamos tan estresadas? Hoy que salí a caminar justo estaba pensando en esto. Y para empezar, creo que el preocuparnos se ha vuelto una actividad. Cuando piensas qué hiciste en el día, te aseguro que el estar preocupada, el preocuparte está en tu lista de actividades. Y el punto es que la preocupación no es una actividad. Solo es un exceso de pensamiento fatalista que no nos lleva a nada, que se retroalimenta haciéndose cada vez más grande, como una bola de nieve.


Así que para empezar a bajarle al estrés, hay que identificar qué nos preocupa. Definir lo más posible lo que nos está preocupando.


Después hay que hacernos conscientes de si la causa de nuestra preocupación es algo que podamos manejar o cambiar, es decir si es algo sobre lo que podamos accionar. Si no podemos hacer nada al respecto, a qué nos está sirviendo estar pensando en algo sobre lo que no podemos hacer nada. ¿Será que nos mantiene “ocupadas”? ¿Será que se convierte en el tema de conversación en nuestros grupos sociales porque es la preocupación “de moda”?


Si te haces consciente de que no puedes hacer nada al respecto, identificas a qué te sirve estar preocupada de eso, entonces lo siguiente es que lo elimines de tus pensamientos.


Si es una preocupación real, entonces se puede convertir en un problema real. Recuerda para que un problema sea real, tiene que ser algo sobre lo que puedas accionar.


Si es un problema real, entonces determina qué necesitas hacer para resolverlo, empieza por identificar dónde estas hoy. Qué tienes que hacer desde ese lugar, con tus herramientas y circunstancias actuales para empezar a trabajar en resolver el problema.


Define los pasos que tienes que seguir, las acciones que tienes que tomar y pon manos a la obra. Convierte tu preocupación, en ocupación, vuélvela manejable y bájale al estrés.

 
 
 

Comentarios


¡Suscríbete, recibe mis mejores tips para rediseñarte, próximos cursos y promociones antes que nadie!

Gracias por suscribirte...

México © 2020 by Mariedith.
Creado por Appear Agencia Creativa

bottom of page