top of page

¿Cómo lidiar con el miedo-estrés minimizando sus consecuencias sobre nuestra salud?



El tema de hoy, lo podemos aplicar a cualquier situación. No pretendo minimizar o exacerbar una situación particular. Quiero ser lo más objetiva posible, pues todos tenemos el derecho y libertad de pensar, sentir, decidir y reaccionar como creamos correcto.



Mi intención es presentar ideas, herramientas, perspectivas que puedan sumar y ayudar a pasar por una situación donde el miedo nos esté afectando para salir lo mejor librados posibles.


Si decides escucharme, pregúntate cómo te puede ayudar lo que te voy a decir, ábrete a buscar opciones que no tienen que ser forzosamente tal cual lo que te lo digo, pero que te pueden ayudar a encontrar formas de cómo si enfrentar tu miedo y sentir que estas haciendo algo que te puede dar mayor tranquilidad adaptándolo a tus circunstancias particulares.


Te invito a pensar cómo si. Los seres humanos tenemos una capacidad enorme para resolver problemas, somos creativos y cuando sumamos, obtenemos mejores resultados.


Vamos a empezar por hablar de una de las emociones más fuertes que podemos sentir: el miedo.


“El miedo es el estado más intenso en el que pueden entrar tu mente y cuerpo, y sólo tiene una meta: tu supervivencia.” -Wulf Haubensak, investigador del Research Institute of Molecular Pathology (IMP), Viena

El miedo como todas las emociones tienen la intención de ayudarnos. En este caso el miedo nos avisa que nos tenemos que adaptar a una situación que representa un posible peligro. El miedo es la emoción que más reacciones produce a nivel físico en nuestro cuerpo. Cognitivamente, nos hace percibir el mundo de un modo distinto y experimentar sensaciones con mayor intensidad.


Las reacciones producidas por el miedo tienen la función de ayudarnos a adaptarnos al medio que nos rodea para evitar que nos suceda algo malo. Nos aleja de estímulos negativos y nos ayuda a identificar las cosas que pueden afectar nuestra supervivencia. Pero lo más importante, es el responsable de que podamos aprender acerca de lo que tenemos que evitar y lo que es bueno para nosotros. El miedo se anticipa a una serie de sensaciones desagradables como la ansiedad, angustia, etc.


A nivel físico, el cuerpo se pone en estado de alerta y se activa el sistema nervioso simpático que es la parte del cerebro que activa las respuestas de huida o pelea. El corazón bombea más sangre, los músculos se tensan, los pulmones oxigenan más el cuerpo principalmente las extremidades y el estómago se cierra.


Esto es muy útil cuando hay una amenaza física latente de la que tienes que escapar, pero cuando no hay algo concreto o cuando el miedo se extiende por un periodo de tiempo mayor, se vuelve estrés. Cuando tenemos mucho miedo o estamos muy estresados, la respuesta psicológica impide que podamos razonar correctamente y podamos hacer un análisis racional de lo que nos esta generando la emoción.


Lo primero que pasa nivel mental es la sensación de agobio y malestar que nos indica que algo no esta bien. Después nos ponemos en estado de alerta enfocando nuestra atención en unos pocos estímulos. No vemos el panorama completo.


El miedo afecta nuestra autoestima, nos hace sentir que no somos capaces de controlar la situación y nos sentimos vulnerables. Esto se debe a que la autoestima esta relacionada con la seguridad que tenemos en nuestras acciones y los resultados de las mismas.


Retomando el miedo que se convierte en estrés, el estrés crónico hace que tus defensas se debiliten. Si tu cuerpo está bajo estrés es más susceptible a enfermarse.


“Cambios producidos por el estrés crónico pueden traducirse en una leve inmunodepresión. Por tanto, encontraremos lo siguiente:

-Actividad inmunitaria deprimida: más procesos infecciosos por microorganismos oportunistas como infecciones de orina, otitis, cuadros catarrales, etc. Además, se facilita la aparición de enfermedades autoinmunes.

-Problemas de coagulación de la sangre y cicatrización enlentecida.

=Reactivación de enfermedades inflamatorias y autoinmunes: si se padece alguna patología de naturaleza autoinmune como el vitíligo, psoriasis, enfermedad de Crohn o lupus, es posible que durante periodos de estrés presente exacerbaciones.

-Retención incrementada de los virus en los tejidos.

-Disminución de las células NK, encargadas de la eliminación de células tumorales e infectadas por virus.”

-Ortega Navas, C. (2011)


“Las evidencias experimentales destacan que existe una relación funcional entre el estrés, la inmunidad y las enfermedades mediadas por vía de factores endocrinos, y que neutransmisores, neuropéptidos y hormonas pueden interactuar con los componentes celulares del sistema inmune” -Ortega Navas, C. 2011.

¿Qué podemos hacer para navegar por situaciones difíciles sin naufragar?


1. Recurre a tu inteligencia. La inteligencia es la capacidad mental para razonar, planificar, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y aprender de la experiencia.

Esta capacidad la tenemos todos los seres humanos


2. Practica el desapego. Cuando hay circunstancias que alteran el ritmo normal de nuestras vidas, lo que más queremos es regresar a esa normalidad porque es lo conocido, lo seguro, lo cómodo (bueno para nosotros). Cuando nos enfocamos más en regresar a esta normalidad, en el apego a esto que estamos perdiendo sin quererlo, sin decidirlo, nos cuesta mucho trabajo enfocarnos en resolver o solucionar lo que esta pasando. No queremos ver lo que es, por miedo a no poder regresar a lo que era. Para poder resolver un problema, lo primero es el desapego a una expectativa de que las cosas sigan como eran. Tenemos que ver objetivamente lo que esta sucediendo para poder encontrar formas en las que podemos resolver el problema en la forma más asertiva posible.


Trabajar sobre una ilusión nunca va a dar resultados pues afectamos sobre una expectativa no sobre la realidad. Esto no quiere decir que si soltamos la idea de regresar a como estábamos no podamos regresar. Pero lo que tiene la vida es que es impermanente y que esta en constante cambio. Sin importar la situación nadie es hoy exactamente el mismo que eres ayer, y esto no es malo. Pero nos es más fácil vivirlo cuando se da progresivamente de forma natural, no cuando el cambio se produce sin poder optar por el y de forma drástica.


3. Suelta el control. Este punto se relaciona mucho con el anterior. En la vida, no podemos controlar todo, hay incluso quienes dicen, que el control es una ilusión, que no controlamos nada. Lo que si podemos hacer es elegir la forma en la que reaccionamos y así generar estrategias para gestionar nuestro estés.


Aún cuando no podamos cambiar una situación, podemos echar mano de nuestra inteligencia y demás cualidades, para mejorarla.


4. Deténte. Para, no te dejes llevar por el río de información, memes, posts, comentarios, información en redes sin hacer una pausa para analizar y reflexionar. Tenemos que aprender a darnos momentos de silencio para poner los pies en la tierra, tomar distancia y aplicar nuestra experiencia, conocimientos e investigar en fuentes confiables la información con la que nos están bombardeando para comprobar con hechos y ciencia lo que nos están haciendo creer, y entonces poder diferenciar la verdad, de las mentiras o creencias. Esto nos da tranquilidad, certeza aún cuando no sea 100% positivo lo que encontremos y lo más importante, nos permite hacer estrategias que vayan a tener resultados productivos pues vamos a trabajar sobre hechos, no sobre suposiciones, chismes, rumores, etc.


5. Dale la vuelta. El estrés puede ser positivo si lo usas para adaptarte a nuevas situaciones, si te hace ser más productivo, creativo, si incrementa tu estado de alerta sin perder la capacidad de razonamiento, si mejora tu concentración y te ayuda a tomar mejores decisiones. Esto fortalece tu autoestima pues te hace sentirte más seguro, mejor preparado y en equilibrio ante situaciones adversas.


Entonces, está en nosotros elegir cómo queremos vivir una situación, dónde ponemos nuestra atención y que decidimos hacer con la información que nos está llegando. Tenemos que asumir la responsabilidad de la parte que nos toca y no cederle el control a personas. medios, información externa a nosotros sin tomarnos la molestia de confirmar y aportar con verdades.


Hay que recordar que los seres humanos somos ante todo resilientes, inteligentes, creativos y por sobre todas las cosas, humanos, empáticos y que uno de las principales cosas que dan sentido a nuestras vidas es el ser de servicio. Vamos a sacar lo mejor de nosotros y a pasar las crisis juntos y fortalecidos.


¿Cómo podemos sacar provecho, crecer, ayudar en momentos de crisis? ¿Cómo quieres definirte? ¿Cómo eliges vivir y accionar, desde el miedo y el egoísmo o desde el amor, la razón y la empatía?

Comentarios


¡Suscríbete, recibe mis mejores tips para rediseñarte, próximos cursos y promociones antes que nadie!

Gracias por suscribirte...

México © 2020 by Mariedith.
Creado por Appear Agencia Creativa

bottom of page