6 tips para disfrutar los convivios familiares
- Mariedith Losan

- 4 feb 2021
- 4 Min. de lectura
Todos tenemos a alguien en nuestras familias que no mas no podemos ni ver. Sabes que si vas a esa comida familiar te la vas a topar y acto seguido viene el comentario tipo: “Pero que modelito trae tu hija, así la dejas salir de la casa”, “Pero que mal comen tus niños, así no van a crecer nada”, “Qué, ¿sigues con el simpatiquito de tu marido, te aguantas o te aguantan?” entre muchos otros que te podrían hacer de los más variados temas. O sencillamente es la tía que siempre hace drama y que quiere que todos le pongan atención o se compadezcan de ella.
Las dinámicas familiares son variadas y complejas, pero como bien sabemos, no elegimos la familia a la que llegamos y queramos o no son parte de quienes somos.
La conexión con otros, nos da propósito y significado. Sin el apoyo y convivencia nos faltaría algo para sentirnos completos y felices, aunque estemos cada vez más programados o educados a pensar como individuos independientes de los demás, siempre vamos a estar buscando el reconocimiento.
Cuando tenemos relaciones más sólidas, aumentamos en un 50% nuestras expectativas de vida.
A todo esto, te estarás preguntando qué tiene que ver con la tía incómoda.
Cuando elegimos la unión sobre el conflicto, preferimos vivir momentos que pueden ser significativos o importantes en nuestra vida y esto para nuestros hijos es muy importante.
Cuando elegimos ir a la reunión familiar y dejar nuestras expectativas en la puerta y respetar a los demás por lo que son, promovemos un entorno positivo sin complicaciones o problemas.
Damos el ejemplo de respeto y tolerancia hacia todos y les enseñamos a no engancharse con temas sobre los cuales no tenemos ningún control. La familia es el mejor laboratorio para aprender y experimentar con la autoestima y autocontrol. Nos da un espacio seguro para ver qué tenemos que reforzar en los niños al ayudarles a no tomarse personales los comentarios o actitudes de los demás.
Cuando partimos de la base de que esa tía puede ser muy impertinente, pero que en el fondo lo hace por el gran amor que siente hacia los demás (mal expresado si quieres) pero finalmente amor, podemos aprender a ver más allá de la superficie y encontrar lo positivo en los demás. Y también identificar cuando alguien de plano no es tratable y enseñar a poner límites de forma sana y a que alejarnos, tampoco tiene porque hacernos sentir mal o evitar que pasemos un momento muy agradable con los demás.
Si logras llegar con la disposición de poner de tu parte para crear un momento acogedor para todos, tu percepción de las temidas reuniones familiares mejorará y esto impactará positivamente en nuestro bienestar y felicidad y en el de nuestros hijos.
No es muy lindo para tus hijos pensar que todos (o algunos) en su familia son unos inadaptados y que vas a verlos porque no te queda de otra. Además de salir pensando que si en tu familia hay casos tan terribles probablemente tu también seas así o tengas algo de eso y después nadie vaya a disfrutar estar contigo.
Te dejo unos tips para cuando vayas a tu próxima reunión familiar.
1. Primero el "nosotros". Deja a un lado el "yo" para ir a disfrutar con todos y fluir sin polémicas o conflictos. Recuerda que siempre queremos tener la razón sobre nuestra felicidad. Al menos en estas ocasiones. elige la felicidad.
2. Llega en tiempo presente. Ve a disfrutar del día de hoy, deja el pasado y las cosas negativas afuera de la puerta, hazte presente para ti y los demás. Evita las quejas.
3. Cero predisposición. Tira las etiquetas y juicios antes de llegar junto con tus expectativas o ideas preconcebidas de actitudes o comportamientos que esperas encontrar.
4. Diviértete. Si vas a preparar algo, que sean actividades donde puedan participar todos, donde haya reglas flexibles para que todos se sientan cómodos y no se vuelva una competencia de a ver quien hace que mejor.
5. Evita sobre producir. Cuando se sobre produce un evento, muchas veces le quita la posibilidad de espontaneidad, todos sienten que tienen que actuar de acuerdo a un guión y no se permiten fluir y disfrutar de forma más relajada, además de que genera más estrés. No te compliques la vida, aprecia lo simple de la vida y mantente enfocado en disfrutar con las personas más cercanas a tu vida.
6. Celebra. Celebra el tener a esas personas reunidas. Aprovecha para conocerlos y por lo tanto conocerte mejor, intercambia experiencias, conocimientos, anécdotas. Da gracias por tener la oportunidad de convivir con ellos en vida y de que tus hijos puedan disfrutar de su familia.
Cuéntame:
¿Qué es lo que más trabajo te cuesta de las reuniones familiares?
¿Qué se te ocurre que podrías hacer para pasarla mejor?
¿En caso de que no puedas estar presente y disfrutar, piensas que está mal no ir?
Tienes una gran historia y tu familia forma parte de ella, no dejes de aprender y crecer, sigue regalándonos con tu ser.
Como siempre cualquier duda o inquietud la puedes tratar directamente conmigo.
Nos vemos la próxima semana





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