Llegamos al final del viaje: descubre por qué tus hijos no necesitan una madre perfecta, sino una madre presente. Una reflexión final sobre la importancia de la autocompasión, la reparación y el amor en la crianza consciente.
Como mamás, es inevitable sentir ese nudo en el estómago cuando nuestros hijos empiezan a ganar independencia. Los dejamos ir a esa primera fiesta o reunión y nuestra mente se llena de "qué pasaría si": drogas, alcohol, presión social o conductas de riesgo. Quisiéramos ponerles una armadura de acero, pero la realidad es que no podemos estar ahí para decidir por ellos cada segundo. Por eso, en el capítulo 7 de mi libro "Ser mamá sin perderte", hablo de algo mucho más potente q